Hoy vamos a hablaros de qué son las varices y por qué se producen. Las varices son dilataciones venosas: pueden ocurrir en diferentes partes del cuerpo, pero son mucho más frecuentes en las piernas.   Se producen cuando la sangre no retorna de forma adecuada desde los pies hacia el corazón.  Las venas poseen unas válvulas que cuando fallan y no se cierran como es debido hacen que parte de la sangre retorne hacia abajo y se acumule en las piernas y pies. Es importante saber que hasta en un 70% de las veces el origen de la enfermedad es debido al fallo de las válvulas venosas que están en la zona inguinal (denominado cayado de la safena interna) pero el problema  a nivel externo suele ser más evidente  en la zona del tobillo y pie, que es donde más se acumula la sangre retornada.

Nosotros, como radiólogos intervencionistas, nos consideramos “fontaneros” de las venas y podemos hacer el símil como si las varices fueran tuberías que tienen goteras, y esas goteras dejan humedades en la pared (piel externa). Lo que vemos desde fuera son las humedades pero lo que de verdad tenemos que identificar en un diagnóstico adecuado es dónde está el origen del problema, es decir, cuál es la tubería que tiene el fallo para arreglar adecuadamente el problema y que no se reproduzca. 

 

Factores de riesgo de aparición de las varices

 

La razón por la que se produce el fallo valvular en unas personas y no en otras es algo que aún desconocemos, pero sí sabemos los diferentes factores de riesgo que pueden hacer que sea más probable que fallen.  El primer y más importante factor de riesgo es la herencia; se puede heredar la tendencia a desarrollar varices tanto desde la parte materna como la paterna. De   hecho, el riesgo individual de padecer varices si tanto tu madre o tu padre las padecen es de entre el 50-90%. También hay otros múltiples factores de riesgo que pueden hacer que la enfermedad se instaure o se precipite como son:

  • Obesidad
  • Sedentarismo
  • Estancias prolongadas sentado o de pie
  • Hormonas femeninas
  • Embarazo, menopausia, anticonceptivos orales
  • Calor 
  • Tacones altos
  • Edad (a mayor edad más probable) 

Tips para evitar la aparición de varices gruesas

 

Conociendo los factores de riesgo que empeoran o predisponen la aparición de varices, todos nuestros intentos deben ir dirigidos a ayudar a las venas a retornar la sangre desde los pies hasta el corazón. Por lo tanto, cualquier cosa que facilite el bombeo de la musculatura de las piernas será útil, así como evitar dificultar el retorno en zona inguinal y evitar la vasodilatación que se produce con el calor. 

Entonces y siendo prácticos, ¿qué puedo hacer para disminuir el riesgo de padecer varices gruesas?  

  1. Mantenerte en tu peso 
  2. Hacer ejercicio
  3. Llevar zapato cómodo, evitar tacones muy altos 
  4. Evitar ropa que comprima, especialmente en zona inguinal
  5. Evitar fuentes de calor intenso. Duchas de agua fría sobre las piernas
  6. Utilizar medias de compresión adecuadas.
  7. Siempre que se pueda durante el día, elevar las piernas.
  8. No permanecer demasiado tiempo de pie quieto ni sentado.
  9. Dormir con las piernas ligeramente elevadas.
  10. Y el mejor consejo, acudir a un especialista que realice un diagnóstico y tratamiento adecuados para poner freno y fin a tu problema de insuficiencia venosa y varices. ¿Has oído hablar del tratamiento de varices sin cirugía?

Con las medidas de prevención que hemos comentado, podemos ayudar a que el avance de la enfermedad venosa sea más lento, incluso puede hacer que mejoren los síntomas y que sea más llevadero el día a día. Pero no se consigue detener el curso de la enfermedad, dado que su tendencia con el tiempo y sin tratamiento siempre es ir a peor. 

 

Algunas creencias erróneas sobre la aparición de varices

 

Queremos hacer hincapié especialmente en que la población general sepa que el problema de insuficiencia venosa y la aparición de varices gruesas no se trata únicamente de algo poco estético que afea nuestras piernas, se trata de un problema de salud importante, que avanza y empeora con el tiempo y que puede poner en riesgo nuestra salud, en caso de no instaurar un tratamiento adecuado.

También es importante conocer el hecho de que las varices que no duelen son igual de peligrosas que las que duelen, y esto es debido a que el avance de la enfermedad no va ligada a los síntomas.  Existen muchos pacientes con niveles avanzados de enfermedad, pero como no sienten molestias tienden a infravalorarlas y no piensan que sea necesario ponerles solución. Siempre será mucho mejor tratarlas antes de haber tenido que sufrir una de sus temidas complicaciones.

Otra creencia muy popular de la aparición de varices es pensar “es que yo lo que tengo es mala circulación “. Parece que con esa frase quedas eximido de tener que preocuparte por ellas o de tratarlas.  Nada más lejos de la realidad; a muchos de nuestros pacientes solemos preguntarles:  si es un problema de mala circulación, ¿cómo es que sólo te ocurre en una pierna y no en las dos? En un alto porcentaje de pacientes, el problema es claramente de una sola pierna (otros tienen ambas afectadas) y de esta manera les explicamos que no existe eso de la ”mala circulación”, que el problema es habitualmente el fallo de alguna de las válvulas antirreflujo que tienen las venas (sobre todo la válvula de la región inguinal o del cayado de la vena safena interna) y por lo tanto sí que tienen solución. No tiene por qué perpetuarse en el tiempo y sobre todo es posible ponerle freno a esa enfermedad varicosa e insuficiencia venosa

Por todo ello y como resumen, las varices gruesas SI son una enfermedad venosa que evoluciona, pudiendo aparecer cada vez más. Siempre conviene que sean revisadas por un especialista y tratadas adecuadamente. 

En Varitek realizamos un diagnóstico que nos sitúa en qué nivel de enfermedad estamos, especialmente en lo que corresponde a las venas más internas que no siempre son visibles desde la piel y decidir la mejor actitud terapéutica al respecto.